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COMENTARIO
DE VIVIENDA El
VI Censo de Vivienda proporcionó información
sobre las características estructurales y funcionales de las viviendas
existentes en el país. Se
censaron un total de 793,732 viviendas de las cuales el 86.2% estaban
ocupadas, lo que representa en comparación a 1990 un incremento de 30.1%
de las viviendas en esa condición. Al
relacionar el número de viviendas ocupadas con las personas que las
habitan se genera un promedio de personas por vivienda de 4.1, el cual es
ligeramente inferior al promedio registrado en 1990 (4.4 personas por
vivienda). A
nivel interno del país se registra el mayor promedio de personas por
viviendas en Bocas del Toro (5.2 personas por vivienda ) y en las Comarcas
Kuna Yala, Ngöbe Buglé y Emberá (con promedio de personas por vivienda
de 7.5, 6.7 y 5.5 respectivamente). Por
otro lado, el Censo revela que de las 684,560 viviendas ocupadas, el 84.8%
son viviendas particulares individuales, el 9.8% son apartamentos, el 5.0%
son cuartos en casa de vecindad, y el 0.4% viviendas colectivas y locales
no destinados a habitación pero usados como vivienda. En
lo relativo a las viviendas particulares ocupadas individuales el 88% son
permanentes, el 11% son semi-permanentes y el 1.3% son improvisadas y
habitan en ellas en promedio 4.3 personas por vivienda. En
cuanto al abastecimiento de agua de la población la comparación de los
resultados de los Censos de 1990 y 2000 evidencian un incremento en el número
de viviendas que se abastecen de agua a través de acueducto, ya que el
porcentaje de viviendas con esa característica pasó de 80.7% en 1990 a
89.8% en el año 2000. De
igual forma se ha incrementado el número de viviendas con servicio
sanitario pasando el porcentaje de 88.1% en 1990 a 93.1% en el 2000. En
lo que respecta al alumbrado eléctrico el 81.4% de las viviendas del país
cuentan con el mismo lo que
implica en relación a 1990 un incremento de 12%. Por
otro lado, se observa que del total de viviendas particulares ocupadas en
el país 42,661 (que representa el 6.3%) son viviendas ocupadas por
población indígena. De este total de viviendas, el 50.9% posee acueducto, el 49% tiene servicio sanitario y
el 28% posee luz eléctrica. Aún
existe en el país un porcentaje significativo de viviendas con piso de
tierra (12.7% de las viviendas particulares ocupadas) y sin acceso al agua
potable (9.9% de las viviendas particulares ocupadas). El
Censo revela que el 24.5% de las viviendas particulares están jefaturadas
por mujeres con un mediana de ingreso mensual de la vivienda de B/.336.90. Al
evaluar la tenencia de las 167,033 viviendas jefaturadas por mujeres el
65% son propias, el 17% son alquiladas, el 11% son hipotecadas y el 7% está
en otra condición. En
lo referente a los hogares, el Censo reveló la existencia de 699,465
hogares particulares, lo que al relacionarlo con las viviendas genera un promedio de 1.02 hogares por
vivienda; al comparar este promedio con el obtenido en 1990 (1.00) se
puede deducir entonces, que se mantiene la tendencia registrada en 1990,
en el sentido de que las personas se mantienen unidas por las relaciones
de parentesco y comparten los gastos necesarios para cubrir sus
necesidades. De
estos hogares el 12.6% son unipersonales, el 50.7% son nucleares (es
decir, están compuestos por un núcleo familiar formado por padres e
hijos o por uno de los padres y los hijos); el 30.2 son extensos (es
decir, están formados por un núcleo familiar con algún pariente o por
varios núcleos familiares); y el 6.4% son compuestos (formado por uno o
varios núcleos familiares con otros parientes
y no parientes). Como
se observa, el mayor porcentaje de hogares son nucleares, sin embargo, el
hecho que exista un gran porcentaje de hogares extensos podría implicar
la existencia de núcleos familiares que no tienen las posibilidades de
obtener una vivienda ya sea por falta de recursos económicos o por otras
situaciones. En
cuanto al tamaño del hogar, se observa que los hogares nucleares
tienen en promedio 3.8 personas, los
extensos y compuestos 5.3 personas por hogar. Por
otro lado, la edad mediana del jefe de los hogares unipersonales es de 50
años, la edad del jefe de los hogares nucleares es de 40 años, la del
jefe de los hogares extensos es de 52 años y la mediana de edad del jefe
de los hogares compuestos es de 44 años. En
lo relativo al ingreso de los hogares,
el Censo nos muestra que los hogares tienen una mediana de ingreso
de B/380.30, la mediana de ingresos más alta se registra en los hogares
extensos y compuestos con B/.700.00 y B/.726.80 respectivamente. La información censal nos revela que el 80.9% de los jefes de los hogares nucleares viven con su cónyuge, sobre todo si el jefe es hombre, ya que en los casos de los hogares en que el jefe es una mujer sólo el 10% vive con su cónyuge. |