La posibilidad de casarse o morir varía para edades distintas. Las poblaciones que tienen números comparativamente más grandes de ancianos tienen mayores probabilidades de experimentar más muertes y menos nacimientos cada año que las poblaciones de igual tamaño cuya composición consiste mayormente en familias jóvenes (si los demás factores son iguales).
Al comparar poblaciones debe tenerse cuidado que la estructura por edad no afecte significativamente dicha comparación. Las tasas de nacimiento y mortalidad se ven afectadas por las proporciones de personas de diferentes edades, lo que puede dar lugar a comparaciones engañosas (a pesar de que es mucho más probable que esto se deba a las tasas de mortalidad y no a las tasas de nacimiento). Para poder hacer comparaciones consistentes, es posible utilizar tasas por edad específica. Otra manera de comparar la población es estandarizar sus tasas generales. Mediante este procedimiento, se aplica la tasa por edad específica de un lugar a la estructura por edad de lugar, mostrando así cuántas muertes tendría dicho lugar durante un año si tuviera la estructura por edad del otro lugar.