La tabla de mortalidad es una de las herramientas más importantes en el campo de la demografía que se utiliza para simular la mortalidad vitalicia experimentada por una población. Lo logra tomando las tasas de mortalidad por edad específica de una población y aplicándolas a una población hipotética de 100.000 personas nacidas en esa misma época. Durante cada año de la tabla de mortalidad, es inevitable que los números de la población hipotética disminuyan hasta llegar a la última hilera donde las personas de edad más avanzada también morirán.