La tasa de mortalidad (denominada también la tasa bruta de mortalidad) es el número de muertes por cada 1.000 habitantes durante un año determinado.

Las tasas brutas de mortalidad se ven afectadas por muchas características de la población, especialmente la estructura por edad. Por lo tanto, al comparar las tasas de mortalidad, es prudente ajustar las diferencias en composición por edad antes de llegar a una conclusión acerca de la salud, o las condiciones económicas o ambientales de algún lugar.