Las poblaciones de distintos lugares pueden diferir de maneras muy marcadas como resultado de sus patrones de fecundidad, mortalidad y migración presentes y pasados. No obstante, todas tienden a poder clasificarse dentro de tres perfiles generales de composición por edad y sexo.
1. El crecimiento rápido de una población se indica mediante una pirámide que contiene altos porcentajes de personas en las edades menores.
2. El crecimiento lento se refleja en una pirámide que contiene una proporción más pequeña de la población en las edades menores.
3. El crecimiento nulo o negativo de una población se indica mediante números aproximadamente iguales de personas en todas las categorías de edad, con una disminución gradual en las edades más avanzadas.